Pedacito de océano
Un cuento corto, cortísimo, sobre sentir tanto, sobre sentirlo todo.
Un pedacito de océano con vida propia.
Un pedacito de océano que cambia de forma.
Los días tristes se arremolina, como queriendo meterse profundo dentro de sí mismo.
Los días calmos, se expande sobre las superficies, al punto de que no podés distinguir donde comienza y donde termina.
Los días en que está enojado, se cierne sobre las cabezas de los demás, una ola grande y embravecida. Sus aguas se vuelven oscuras y revoltosas.
Los días en que se siente enamorado, va y viene, va y viene, va y viene, acercándose a su amada.
Los días en que está contento, sus aguas son transparentes y el sol brilla a través de ellas.
Se vuelve difícil compartir con otros elementos y otras personas cuando todo lo que sientes se vuelve quien eres.
Pero este pedacito de océano ha aprendido a convivir con su emocionalidad.
Se asombra de su capacidad de mutación, se divierte adivinando cómo se verá a cada momento.
Un pedacito de océano, mucha intensidad.
Notes: Fotografía por Matt Hardy ~ tomada de Unsplash.